
Anatomía de una caída
El suspense, la intriga y la ambigüedad gobiernan la que es sin duda una de las mejores películas del año
Por Ainhoa Mela
No hay nada como un posible crimen y una
historia de desamor para captar la atención de un espectador que entra en una
sala de cine ávido de emociones. Y son precisamente estos los temas principales
con los que la directora francesa Justine Triet vuelve 4 años después del
estreno de su última cinta en una inteligente propuesta que no deja indiferente
a nadie.
En una fría casa en medio de los Alpes, la vida aparentemente plácida de una familia se ve sacudida cuando Samuel Maleski se precipita hacia su muerte cayendo del segundo piso del hogar familiar sin que nadie, ni siquiera el espectador, sepa cómo ha sucedido.

Suicidio o asesinato son las dos posibilidades que se abren ante los ojos de unos investigadores que pronto señalan como sospechosa a Sandra Voyter, esposa de Samuel; una mujer segura y sin complejos que lejos de ser la victima perfecta pasará a ser la perfecta sospechosa. Contando con la única presencia de su hijo ciego como testigo, Sandra deberá hacer frente a un juicio que la sitúa a ella y a su matrimonio en el centro de todas las miradas y pesquisas.
Con la interpretación magistral de Sandra Huller, la anatomía de este crimen tiene como protagonista a una mujer infiel y exitosa en su profesión.
Con un ritmo conciso y marcado por un misterio
constante que no abandona al espectador ni cuando el caso parece cerrado,
"Anatomía de una caída" nos adentra en una investigación policial a la que no
le faltan detalles. Interrogatorios, reconstrucciones y acusaciones son representados
con una meticulosidad que hace del espectador un jurado más en una historia
donde nada es lo que parece.
Sin embargo, traspasando los límites del cine judicial y en un cambio de ritmo y registro sorprendente, "Anatomía de una caída" abandona el crimen en la representación de un juicio donde el relato descarnado de un matrimonio que se caía a pedazos pasa a tener todo el protagonismo.
Con una precisión milimétrica,"Anatomía de una caída" nos trae la crónica de un juicio en el que el espectador es el jurado invitado que observa todo, pero no conoce nada.
En una escena teatral y pausada, el guión y la
actuación del elenco brillan al adentrar al espectador en el terrible
espectáculo de una vida conyugar resquebrajada aireada en una sala de vistas. En una invasión de la intimidad con tintes
sensacionalistas, un juicio que pretende dirimir la verdad acaba convertido en
una quema de brujas contra una mujer y su moral.

Y es que, ocupando el rol tradicionalmente reservado a los hombres, Sandra Voyter resulta ser una mujer que incomoda. Con la interpretación magistral de Sandra Huller, la anatomía de este crimen tiene como protagonista a una mujer infiel y exitosa en su profesión que no tiene reparos en legar las tareas del hogar y la crianza de su hijo a un marido que se resiste a vivir a la sombra de su mujer. Y eso a Sandra parece que no nadie se lo perdona. Ni siquiera un sistema judicial donde para Justine Triet aun reinan los prejuicios.
Con una precisión milimétrica, "Anatomía de una caída" nos trae la crónica de un juicio en el que el espectador es el jurado invitado que observa todo, pero no conoce nada. Con escenas dejadas a la libre interpretación de los asistentes, Justine Triet abandona la idea de ofrecer un caso en el que todo se da masticado. Tratando a la audiencia como adultos, el suspense, la intriga y la ambigüedad gobiernan una de las mejores películas del año y nos recuerda que la vida, lejos de blancos y negros, nos convierte a todos en victimas y verdugos de nuestra propia historia.
Estreno en cines: 6 de diciembre (2023)
