
The New Boy
Una película pesada y tediosa que ni la propia Cate Blanchet consigue salvar
Por Natalia Jáñez
Tras su paso por el Festival de cine de Cannes, llega a San Sebastián The New Boy, película australiana dirigida por Warwick Thornto aún sigue sin fecha prevista de estreno en
España.
Protagonizada por Cate Blanchett quien también produce la cinta, la historia nos sitúa en la Australia de 1940 donde los aborígenes tienen una gran presencia frente a los colonizadores cristianos. De entre ellos llegará un niño al orfanato dirigido por la autoritaria hermana Eileen (interpretada `por Cate Blanchet) tras ser capturado en su propia tierra. Allí le apodarán e intentarán que se adapte a las costumbres, normas y religión que allí imperan pero no será trabajo fácil ya que desconoce toda norma de comportamiento civilizado y ni siquiera habla.
Muchas son las sorpresas que depara la película desde su planteamiento inicial. En el orfanato descubriremos que la hermana Eileen además de tener un problema con el alcohol lucha con un conflicto interior que desencadenara en una crisis de fe al tener como invitado a este niño aborigen. Pero no sólo es su religiosidad la que quedará en entredicho. También nos daremos cuenta de que miente al Estado ya que ese orfanato lo dirigía en la antigüedad un pastor que ya no está y que ella oculta con mucha intensidad para poder seguir recibiendo dinero y mantenerlo abierto.
Pero en una película que se hace pesada, por momentos tediosa y difícil de ver, quizás lo más interesante de toda la cinta es ver la hipocresía con la que los religiosos intentan por todos los medios la cristianización del nuevo invitado. Un niño que lucha por seguir siendo como es, pero que cuando descubren que emite chispas de luz, tiene poderes curativos tanto con animales como con otros compañeros del centro y tiene una extraña relación con la figura de Cristo (llagas en las manos incluidas), tratan de negar u obviar su virtud a través de castigos. Y eso que el dios al que ellos mismos rezan y alaban hacía lo mismo según las Sagradas Escrituras.
En una película que se hace pesada, por momentos tediosa y difícil de ver, quizás lo más interesante de toda la cinta es ver la hipocresía con la que los religiosos intentan por todos los medios la cristianización del nuevo invitado.
Esas características que hacen al niño tan diferente y extraño provocan que la hermana Eileen se plantee su propia fe y trabajo en ese orfanato, llegando a pensar que quizás sus creencias no están enfocadas como deben según su religión.
En una historia de fe y contradicciones es el miedo el gran protagonista. Y es que eso es precisamente lo que sienten todos los trabajadores del centro tienen miedo, primero a lo
diferente porque este niño tiene dones que según ellos no debería tener y menos
aún por ser distinto y segundo y más paradójico, tienen miedo a la realización
de su fe, es decir, a que sea verdad palpable aquello en lo que ellos más creen
y basan todos sus pilares vitales. Miedo a que alguien nuevo venga y les diga
que lo que ellos creen no es lo único que hay o en lo que se puede creer; miedo
a que se desestabilice todo por lo que han luchado y creen que es lo único y
mejor para todos obviando que hay otras verdades y creencias que son tan válidas
como las suyas, aunque vengan de minorías, en este caso de aborígenes.

Acostumbrados a una Cate Blanchet siempre exquisita y sublime en trabajos anteriores, este no será una de sus interpretaciones para recordar. Con pocas escenas a destacar, es quizás en la primera hora de la película, más dinámica e interesante, donde la actriz nos brinda momentos que llaman la atención del espectador con sus numerosos intentos de transformar a toda costa al niño en quien no es. Es precisamente el joven, interpretado por el debutante Patrick Prior, el que se roba ante la veterana actriz todo el protagonismo con una actuación muda. Sin emitir ni una sola palabra durante todo el metraje, el actor logra que el espectador capte tanto ese miedo cuando le sacan de su comunidad para acudir a un lugar totalmente desconocido para él y cómo luego la fascinación y devoción por la figura de un dios que es nuevo para él.
En una historia de fe y contradicciones es el miedo el gran protagonista
Esa primera parte del metraje junto con un más que notable trabajo de fotografía que nos regala planos preciosos son sin duda los os aspectos más destacados de una historia que, alargándose demasiado en el tiempo, sólo lleva al espectador a un final sobrio, metafórico y en ocasiones confuso que no hace sino dejar un amargo sabor de decepción en una película que lo tenía todo para dejar huella.
Estreno en cines: sin fecha prevista en España
